9.12.08

Suspiro Enjaulado

No había tenido un momento tan bello como cuando la única verdad para mí fue tu mentira.

Todos mentimos. Lo sé, porque lo vi hace poco en una caricatura en una revista para intelectuales neoyorquinos, para quienes aspiran a serlo, y para aquellos que desean aparentarlo, que se llama The New Yorker.

La caricatura decía que la única diferencia es cuanto te pagan por hacerlo...

pero no recuerdo que me haya mentido alguien tan rico como tu.

y eso de mentir, yo sé que tu sabes, es siempre relativo. ¿Deja de ser una mentira falaz cuando tu sonrisa y tus ojos ya me han dicho toda la verdad?


No comments: